jadji

… Y allí, alejada de la verde masa africana,
azotada por los vientos del Atlántico,
orgullosa y solitaria, se erige una historia, un mundo,
un destino:
Annobón.

En lo más alto, el desdentado pico Quioveo despide al visitante
con una triste mueca de esperanza,
lanza su eterno mensaje, hacia los espacios.
Paciente espera, ingenua, se fía del mundo.
En la playa de Palea, una niña llora.
Fragmento de la poesía: Lamento sobre Annobón, Belleza y soledad Francisco Zamora Loboch.

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